El capitán James Cook descubrió y bautizó la isla Norfolk en 1774. La alabó por sus pinos,pensando, equivocadamente, que serÃan ideales para fabricar mástiles de barcos.La isla, que se encuentra A 1.600 kilometoros al este de la costa de Nueva Gales del Sur, fue ocupada por primera vez por un grupo de soldados britanicos y convictos. Entre 1825 y 1856 fue una penitenciarÃa para criminales peligrosos: un lugar de miseria y brutalidad.
En abril de 1789, en el medio de Océano PacÃfico, un grupo de amotinados dirigidos por Fletcher Christian dejó a la deriva, a bordo de un bote, a su capitán y a varios miembros de la tripulación. La mayorÃa se quedó en la isla cercana de TahitÃ, pero algunos continuaron navegando hacia el este, junto con varios tahitianos,para establecerse en la isla desierta de Pitcairn. AllÃ, después de 18 años de violencia y enfermedad, solamente quedaron con vida un europeo y un pequeño grupo de tahitianos.
En 1856, toda la comunidad de Pitcairn, la que para entonces era de 194 personas,fue transportada a la isla de Norfolk. Cerca de un tercio de los actuales isleños es descendiente de aquella, y hoy en dÃa la antigua colonia penal es una floreciente atracción turÃstica.
Mas de 2.000 turistas visitan la isla durante todo el año, lo cual establece que esta sea la activación constante de la economÃa de los lugareños.Los sellos de correo, la venta de licores y los servicios financieros constituyen otra fuente de ingreso. El sitio es altamente recomndable, sobre todo si lo visitas a bordo de un crucero y disfrutas de una bella estadÃa.
Fuente: traveler.

