Las paradisíacas playas australianas, donde se producen algunas de las olas más grandes y perfectas, se han convertido en el lugar ideal para el surfing. Esta característica hace que Australia figure dentro del circuito de competencias internacionales que convoca no sólo a participantes expertos de la tabla de todo el mundo, sino también a miles de turistas que se acercan a presenciar el espectáculo.

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Hay quienes dicen que las playas australianas fueron hechas sólo para campeones de surf, pero lo cierto es que podría considerárselo casi, como un deporte nacional y por tal motivo no sorprende que Australia tenga su propio Museo del Surf.

El Surf World, que así se llama, está emplazado en Torquay, al sur de Australia, por una razón más que obvia: es en las playas más cercanas de la localidad donde se producen las olas más impresionantes, todo un desafío para los intrépidos corredores de olas.

Tiene varias colecciones interesantes entre las cuales se encuentra una gran cantidad de tablas de surf, algunas de las cuales datan de 1919 lo cual da una perspectiva real de cómo han ido evolucionando en su forma y en los materiales utilizados para fabricarlas.

Una sala de teatro recrea el interior de la ola y de esa manera, el visitante podrá sentir la sensación y la adrenalina que genera estar en el interior de una impresionante pipeline de agua.

Los amantes de este antiguo deporte podrán conocer sus orígenes, supuestamente surgido de algunas tribus del pacífico, y su evolución así como también las máximas figuras que ha dado el país convertidas hoy, en leyenda.

Una experiencia inolvidable para profesionales y amateurs que podrán hacer un recorrido interesante por los objetos que demuestran la significativa contribución de Australia en el desarrollo del surf de todo el mundo.

Foto: Museo del Surf